viernes, 25 de octubre de 2013

One ticket for the Promised Land, please.

Una vez, en un pueblo de granjeros, había un campesino que amaba todo lo que tenía, y quería con dulzura a todos sus seres queridos.  Tenía un asno del cual estaba muy orgulloso, un día, ese asno no volvió a casa, como de costumbre. 
El granjero asustado lo empezó a buscar por todos los sitios posibles, hasta que lo oyó llorar. El asno había caído en un pozo. 
Angustiado, el granjero fue en busca de ayuda para sacarlo, el campesino que encontró le dijo que no había solución, que no lo podían sacar. Se angustió tanto, que el campesino se derrumbó y empezó a llorar. Mientras lloraba, el campesino y algunas personas del pueblo pensaron que para que no sufriera, tirarían arena al pozo para enterrar al asno. 
Al campesino no le quedó más remedio que coger una pala y empezar a tirar arena dentro del pozo junto con los otros lugareños. Así pues, a medida que tiraban arena, el asno empezó a sacarse la arena y progresivamente iba subiendo hacia la superficie. Hasta, que sin querer, pudieron rescatar al fiel compañero, después de augurar que no habría nunca más salvación para él. 

Lo que quiero deciros con esto, es que muchas veces, creemos que tenemos problemas que son insolucionables, nos angustiamos, pensando que no podemos hacer nada pero, que sin querer, nos damos cuenta de que si que hay solución, y se puede encontrar. Sobretodo, no dudes nunca de que tarde o temprano habrá solución para ese problema que tienes y que, cuando no te des cuenta (incluso cuando no pienses mucho en él), se llegará a solucionar. 
Todos tenemos derecho a ser felices, y por supuesto todos lo podemos conseguir, porque no hemos venido a sufrir, sino a intentar disfrutar de todo lo que podemos. 

lunes, 14 de octubre de 2013

Secret Garden

Aprovecho mi indignación de lunes por la mañana para hablarles del malestar que tengo dentro de mi. No sin antes, darles las gracias por las muchas visitas que, cada vez están aumentado. 
Aprovecho para hacer un canto a los valores que nos estamos encontrando. Esta hipocresía que está entrando en nuestros cuerpos, y que no, que no se quiere ir...
Aprovecho, con todo vuestro permiso, a deciros que hagáis lo que más os plazca. Estoy harto de escuchar a la gente que todo lo que haces no tiene sentido, ya que no tiene ninguna salida. No es verdad, no, no lo es. Claro que tiene salida, una salida a la felicidad, a la autorealización, al sentirse consigo mismo feliz y en paz. 
No os creáis a la gente esa gente que no quiere que seáis felices, pensad en vosotros, adentraros en vuestro propio mundo. 
A mi personalmente me encanta usar una frase. "Cuando estés en paz contigo, lo estarás con el mundo". Tratad de estar en paz con vosotros, con vuestro mundo. No tenéis porqué relacionaros con alguien que os hace daño por el simpre hecho de que hace mucho tiempo que os conocéis. No tenéis porqué estar sufriendo siempre por gente que nunca os lo valorará. Yo os digo... ¡Sed Valientes!
No dudéis en arriesgaros, un fracaso, nunca es un fracaso, es una autentica oportunidad para ver otras realidades y conoceros con vosotros mismos. 
 Entrar en vuestro propio Jardín Secreto, escucharos, vivid, disfrutad. 
Me he tomado el lujo de ordenarlo en un tono altamente imperativo. Porque así es como lo veo, hay muchas, muchas personas tóxicas a vuestro alrededor, pero no dejéis nunca de soñar, no dejéis nunca de creer y sobretodo, no dejéis nunca de ser felices. 

viernes, 4 de octubre de 2013

Kitty's Back in Town

Hace días que le doy vueltas y sigo pensando... ¿Qué es lo que queremos en nuestra vida? 
La mayoría de gente coincide: triunfar. ¿Pero en que sentido? Mayoritariamente. 
Seguramente, la mayoría de los que leeréis esto pensaréis, no yo no, soy diferente. ¿Donde te das cuenta de que eres diferente? ¿En que momento de tu vida piensas que eres diferente a los demás?
¿Todos somos diferentes a todos? ¿O realmente todos somos un grupo igual que defiende que todos somos diferentes?

Supongo que llegados a este extremo puede que no quieras leer más debido al dolor de cabeza que te acabo de producir. Si quieres... me gustaría hacerte la última pregunta ¿Qué es lo que realmente eres? 
No quiero ser partidario de una sociedad en la cual solo se piensa en si mismo. 
No quiero ser partidario de una sociedad donde soy mejor que el de mi lado por mi estatus social. 
No quiero ser partidario de una sociedad donde eres mejor cuando pisas al de tu lado y lo sobrepasas. En lugar de ser mejor contigo mismo por ayudar a esa persona que te tendía la mano cuando más la necesitabas. 

Quiero una utopía. Un sitio más justo para todos, pero... para eso no sólo nos lo tenemos que proponer. Sino que no tenemos que echarle la culpa a ese o a aquel porqué las cosas no nos vayan como realmente queremos. Necesitamos creer en nosotros mismos y a la vez creer en la humanidad. 
¿Complicado? Mucho. Pero te diré una cosa. Haz siempre lo que quieras, no dejes que nadie se interponga en tu camino. ¿Has escuchado muchas veces estas frases, cierto? Pues aplícatelas. Sueña que puedes, cree para hacerlo. Vive para cumplirlo.